pesadilla
Todo había empezado con el calentamiento global ! , la sequias en muchos lugares del mundo o las inundaciones en los otros habían reducido de manera catastrófica la producción de alimentos y a la falta de granos como el maíz y el trigo se sumaba como derivado la muerte por inanición de los animales que producían carne , leche y subproductos
El hambre era ahora epidémico ¡ En muchos lugares ,los primeros en desaparecer fueron los animales domésticos ,seguidos por las ratas y hasta las misma palomas que adornaban las plazas de las ciudades desaparecieron en las cocinas desprovistas de todo
No quedaban en el mundo, ahora, ni tiendas ni supermercados, esos habían sido las primeras víctimas de las multitudes , arrasando todo en busca de comida
Los rumores de canibalismo ya habían dejado de ser rumores, para ser considerado otro medio de subsistencia y así la gente desaparecía sin rastros ya que el solo hecho de aventurarse en las calles , era un riesgo que podía ser fatal
En mi caso, había sido la falta de insulina para mi diabetes , lo que me había llevado a salir del santuario de mi sótano, elegí la noche oscura , para usar la oscuridad como protección ya que a pesar del hambre , yo seguía estando gordo, lo que para los momentos que pasaba el mundo era una abominación imperdonable!
El hombre que me vendía el medicamento a precio de oro , había sido en mejores momentos el farmacéutico del barrio , pero ahora vivía alejado , en la periferia de la ciudad , uno de esos barrios que habían sabido ser privados , con rejas y guardias de seguridad , pero de lo que ahora solo quedaban las rejas sin portones y las garitas abandonadas de los serenos
Cuando salí, cerca de la media noche , pensé que las veinte cuadras largas que tendría que caminar , me llevarían , más de treinta minutos , si lo hacia lo más rápido que me dieran las piernas y que el regreso , demoraría un poco más , pero quizá , después de venderme la insulina , el hombre. me dejara descansar unos minutos , cosa de recuperar el aliento ¡
A unas cinco cuadras de mi casa , ya comencé a escuchar voces en las tinieblas , pero sin ver a nadie , solo las sombras de los arboles en las veredas , producidas por la luna , único farol, de la calle solitaria
Mis ojos escrudiñaban sin darse tregua adelante, detrás, a los costados, pero estaba decidido a no dejar que mi imaginación, hiciera crecer más el monstruo del miedo , que hasta ahora y en cierta medida , era mi único compañero ,pero solo porque lo mantenía bajo control ¡
Cuando se materializaron enfrente mío , serian diez personas, que digo personas ¡! Fantasmas escuálidos y famélicos, esqueletos de una fantasía de apocalipsis ¡!
Por el tamaño adivine entre ellos, mujeres y niños , animales en busca de presa y la habían encontrado ¡
Cuando me di vuelta , para intentar volver sobre mis pasos , pensando si podría mantener una carrera que me pusiera a salvo, descubrí que también estaban a mi espalda, los mismos y diferentes , el mismo hambre , la misma necesidad
Lentamente , me fuero envolviendo en un semicírculo , donde solo la pared no me resultaba agresiva, los mas, tenían largos palos en las manos , pero todos, la decisión de comer en la mirada!
Nadie hablaba y yo , sudado y envuelto en pánico , intente levantar los brazos en una defensa ridícula , pero instintiva
Cuando con gritos guturales se abalanzaron, palos en ristre y descargándolos ya enceguecidos , aspirando mi miedo y lo que pronto seria mi sangre, fue que me desperté en un grito ¡!
Que te pasa? Me pregunto mi mujer, yo secándome el sudor con la mano, conteste , no se ¡ pienso que los tallarines me cayeron mal ¡!
papillon escribió:
Jejejeje, benditos tallarines que han dado para mantener, hasta el final, el suspense de la terrorífica trama.
Un rato agradablemente aderezado con inseguridad.
Besos.
Publicado el 11-Jul-09 a las 2:25 pm | Permalink