hembra clara
SED DE FUEGO
Y cuando menos lo espero
caes sobre mí como un rayo,
prendiéndome fuego, incendiándome, abrasándome,
destrozándome en mil pedazos,
encendiéndome, cegándome, confundiéndome,
excitándome, envenenándome,
ahogándome, quemándome vivo,
devolviéndome a la vida
con tu ardiente y fresca belleza,
con tu tierna voluptuosidad de hembra clara,
matándome de lujuria, de sed de tu carne viva,
de fiebre de tu cuerpo henchido,
de hambre demente de tu sangre joven,
de deseo rabioso de tu sexo hirviente,
poblando mi insomnio de ansias devastadoras,
de fantasmas transgresores,
de violencia salvaje, de pasión desesperada.
Es tu hermosura inocente
una tortura a hierro candente
que jamás se acaba!
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