cansancio

 

 

Hay días en que te sientes muy cansado.

Te pesan los pies al andar, los párpados al mirar,

al hablar los labios.

Cansado del amor, del odio, de todo, de todos.

Cansado de lo que eres, de lo que pretendes ser,

de lo que los demás creen que eres.

Te gustaría encontrar un desierto perdido y hacerte ermitaño,

y contemplar cómo transcurre la vida sin ti,

el hueco que has dejado, las lágrimas que has hecho verter,

las risas que has provocado.

Hay días en que deseas ser un cero a la izquierda,

un silencio entre gritos, la sombra de tu propio cuerpo,

una nada tranquila.

Hay días en que, por un momento,

te encuentras a solas contigo mismo.

 

 

 

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