demonios en la mente
27 Diciembre 2007
DEMONIOS EN LA MENTE
Pero yo sé quien ha organizado esto, están por todas partes, dentro y fuera, mira, todas las cajeras del Mercadona me conocen, las llaman por teléfono para saber cuánto he gastado, qué he comprado, en la cola siempre hay alguien detrás de mí vigilándome, pasando información por el móvil, si voy en el coche siempre hay uno que se me pone delante y reduce la velocidad, ¿por qué?, no es casualidad, claro que no, en Sevilla, en Valencia, vaya a donde vaya siempre hay alguien vigilándome, mira, si cargo el móvil en un cajero siempre hay un moro detrás de mí apuntando mi número, y luego me hacen llamadas amenazándome, oiga, señorita, le dije a la de la telefónica, ¿alguien más tuvo este número antes que yo?, no, este número sólo lo ha tenido usted, pues entonces, ¿por qué todo el mundo sabe mi número?, saben donde vivo, lo que gano, lo que gasto, quieren quitármelo todo, quieren quitarme hasta la vida, y yo sé quien ha organizado todo esto, no soy tonta, mira, por la acera me empujan para que me atropelle un coche, me mandan a muchachos fuertes, altos, incluso guapos, me dan así con el hombro para echarme a la calle cuando pasa un coche, ah, y no te lo he dicho, mira, esto que quede entre tú y yo, que no nos oigan porque están por todas partes y seguro que han puesto micrófonos aquí también, hay uno con un coche fúnebre que aparca en frente de mi casa, ¿por qué me mandan un coche fúnebre? ¿qué señal puede ser más clara que esa?, se esconde, se agacha en el asiento, así, así, para que no lo vea, y se asoma un poco por la ventanilla, vigilándome, pero yo lo he grabado todo, lo tengo todo grabado, la policía no quiere hacerme caso, tienen instrucciones contra mí, mira, pasé junto a una obra y a un albañil que me estaba vigilando le pregunté muy educadamente: ¿por qué me está vigilando señor, quién le envía?, se puso como una fiera, claro, como que lo había descubierto, oiga señora, que yo estoy aquí encofrando, déjeme en paz y váyase a la mierda, será tía loca, si, si, encofrando, ya, no duermo ¿sabes? ¿qué es dormir?, y tanta gente buena que se muere, mi hijo que se me murió con veinte años en un accidente de coche cuando estaba haciendo la mili, un ángel, nunca le hizo daño a nadie, era bueno y por eso se murió, ellos son malos, mala gente que vive sólo para hacerme daño, para hablar mal de mí a mis espaldas, ¿por qué no emplean su tiempo en otra cosa más productiva?, porque están mandados por alguien que yo me sé, me miran por la calle, susurran, conspiran, en las terrazas se vuelven cuando me ven pasar y comentan mira, mira, ahí va esa, sí, sí, es ella, pero yo sé quien los envía, cuando entro en un bar todos se callan y se me quedan mirando, murmuran, comentan, hasta los negros, y los perros por la calle me ladran, se creen que no me doy cuenta, cuando salgo de mi casa me pregunto ¿qué me va a pasas hoy, Dios mío, qué me van a hacer hoy?, y el del coche fúnebre escondido debajo del asiento, no sabe que lo estoy grabando, pero yo lo grabo todo, que se sepa quien es aquí el delincuente, yo no soy una delincuente, la policía tiene instrucciones concretas contra mí, me paran cuando voy en el coche, me registran, tomad, les digo yo, aquí están mis papeles, todos, les abro el bolso, la guantera, el maletero, ¿queréis más?, sé quienes sois, sé quien os envía, pero no se va a salir con la suya aunque os envíe a todos juntos, venga señora, circule, me dicen los espías disfrazados de policías, ¿por qué no me dejáis en paz?, el alcalde me llama por teléfono amenazándome, quieren mi dinero, y matarme, sé que me van a envenenar cuando esté tomando café en el Tapeo, o me echarán algo en la comida, alguna cajera del Mercadona mandada por alguien, ellos son muchos y yo estoy sola, mis vecinos no me saludan, pero murmuran a mis espaldas, mírala, esa es, esa es, no es casual, es porque tienen instrucciones, se mean en mi puerta, tiran piedras a mi ventana, me ahojan los rosales, no es casual, todo está orquestado, se ríen de mí, mira esa, como si estuviera loca, porque saben que los he descubierto y dicen que estoy loca, sé quien los envía, me vigilan, todavía no han entrado en mi casa, pero ya he visto huellas de pisadas en el jardín, y el del coche fúnebre enfrente de mi casa, enviándome una señal, ¿qué harías tú si te pusieran un coche fúnebre delante de tu casa? ¿qué significa eso? ¿puede haber una señal más clara que esa?, y el moro que se pone detrás de mí en el cajero, no, no es casualidad, nada es casual, son demasiadas casualidades, todo está bien organizado, vaya a donde vaya, tanto si es en el pueblo como si es en la ciudad, todos me conocen, saben quien soy, yo no sé cómo se llaman ellos pero ellos sí saben mi nombre, ¿por qué?, todos tienen órdenes precisas contra mí, si yo no conozco a nadie ¿por qué todo el mundo me conoce a mí, leches? ¿qué mejor prueba que esa? si voy de viaje a Andalucía y paro a echar gasolina, siempre paran dos o tres detrás de mí, dan vueltas, miran para otro lado disimulando, sé que los han enviado para vigilarme, pero bueno, tengo mi número de lotería de navidad, un número que quieren robarme porque saben que saldrá premiado con el gordo, ya ha pasado más veces, pero el número es mío, ¿no?, he hecho quinientas fotocopias para que se sepa que es mío, este número pertenece a María Isabel Díaz Bonilla, lo he enterrado en el jardín, por eso hay huellas, porque están haciendo hoyos buscando mi número, y de paso para enterrarme a mí, es lo que significa la señal del coche fúnebre, ¿por qué se desgastan las piedras hasta convertirse en arena? porque tienen cáncer, y si las limpias con un trapo las contaminarás, no, no es casual, nada es casual, el mar se tragará la tierra, todo está bien orquestado y yo sé quien los envía, sé el porqué de todo esto, bueno, me voy, je, je, je, tú pensarás, vaya rollo que me ha soltado esta mujer, pero es verdad, ahí está el coche fúnebre delante de mi casa, y el moro, porque si yo tengo algo es mío ¿no?, igual que lo que tú tienes es tuyo, cada uno sabe lo que pasa en su casa, ¿sabes lo que quiero decir, no? , a ti también te habrá pasado alguna vez, ¿lo ves cómo es verdad? ellos son muchos y yo estoy sola desde que murieron mi hijo y mi marido, ahora quieren matarme a mí también, todavía no han entrado en mi casa, pero cualquier noche de estas los enviarán a por mí, son como demonios que están por todas partes, dentro y fuera, y sé quien los manda y porqué…
LA BUENA MUERTE
Estoy muy cansado. Miro hacia delante y sólo veo cuestas empinadas.Quiero detenerme y sentarme en una piedra al borde del camino.Ya no quiero seguir dando tumbos.Son demasiadas caídas, demasiadas bifurcaciones equivocadas.¡Este paisaje calcinado lo he visto ya tantas veces!La hoja que al caer del árbol se mece,el agua que se evapora,la niebla que se desvanece,son señales que evocan la esencia de todas las cosas,son señales de LA BUENA MUERTE