ley de vida

 

Sentado frente al mar en la isla de Calipso,

Ulises añoraba su patria y maldecía su destino.

Nunca quiso aventuras, ni viajes, ni guerras,

sólo ver crecer a su hijo y arar su tierra.

Nunca quiso el botín de Troya, ni la gloria de Aquiles,

ni el amor de las sirenas.

Pero como a una balsa a la deriva en medio de tempestades

la vida nos zarandea.

Buscando el ocaso en la raya del horizonte

los caminos del mar siempre se alejan.

 

 

 

LEY DE VIDA

Partamos de cero.

Dejemos atrás los errores, los rencores y los miedos.

Nos espera un largo viaje por mares tempestuosos

y escabrosos terrenos.

Ten, toma mi mano

y levántate de nuevo.

Nada es fácil para nadie.

¡Hay tantas trampas en el camino,

tantos abismos, tantos peligros al acecho!

Pero sigamos adelante cerrando heridas

y abriendo senderos.

Es ley de vida que suframos, que gocemos, que erremos,

que odiemos, que muramos, que amemos.

 

 

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