la vida que te inunda
En esta larga guerra a muerte y sin cuartel que nos declaramos,
tú has vencido en todas las batallas.
Me derribas de mi orgullo con una sola lanzada de tus ojos,
me haces morder el polvo, me destrozas en mil trozos
que vuelvo a recomponer para seguir asediándote.
Y cuando creo que por fin voy a conquistarte,
cuando estoy a punto de coronar tus altas almenas,
vuelvo a caer abatido por un leve gesto de tu joven belleza.
Sé que a este paso pronto estaré muerto,
pero no por eso habré encontrado la paz.
Me levantaré de la tumba con mi mortaja hecha jirones
y perdiendo trozos de carne pútrida por el camino,
iré dando tumbos hasta tu ventana
para contemplar cómo te desnudas,
tratando inútilmente de desentrañar en la luz de tu cuerpo,
el oscuro secreto de la vida que te inunda.
Publica un comentario
Tienes que estar conectado para publicar un comentario.