carta a una mierda
CARTA A UNA MIERDA
Pedazo de mierda:
Con lo grande que es el mundo, con todos los sitios que tienes para cagar, con tantos estercoleros, con tantos parques donde se cagan los perros, con tantos puntos limpios llenos de montañas de mierda como tú, ¿por qué vienes a cagarte a mi puerta? Cágate en la puerta de un banco, de un juzgado, de una iglesia, o sigue cagándote en los burdeles que frecuentas, pero no turbes la paz de mi olfato con tu fétido e insoportable hedor. Cágate a chorrillo por tu casa, plántate en forma de poderoso zurullo en tu jardín, que te picoteen las gallinas en tu corral, atormenta las narices de los tuyos, atasca sus desagües, rebosa por su taza, pero no vuelvas a cagarte en mi puerta porque tendré que limpiarte a tiros o hacer un hoyo y enterrarte a golpes con una pala.
Tienes cara de mierda blandengue, de mierda con esputo, mocosas narices de mierda, andares de mierda pisada, ojos acuosos de mierda turbia, geta de mierda con salmonera, y en el brazo llevas tatuada una mierda seca.
Coge tu coche de color mierda espurriada y lárgate cagando mierda a salpicar a los de tu ínfima calaña: chorizos y mierdas.
Tu sitio está en el fondo de las alcantarillas, entre los excrementos asquerosos, entre las ratas inmundas, y cuando te mueras o te mate yo, el mundo será noventa kilos más limpio.
Montón de mierda que no sirves ni para abonar la tierra, cuando pases por mi puerta contente en tu culo y vete a cagarte lo más lejos posible. O pínchate en un palo y que te trague la puta madre que te cagó.
Publica un comentario
Tienes que estar conectado para publicar un comentario.