la mosca muerta
LA MOSCA MUERTA
Era una hora muerta, como todas en el fondo.
Estaba quitando una mosca del plato
cuando de repente la vi.
Se paró bajo el sol en medio de la plaza,
con aquella pose suya que me trajo tantos recuerdos.
Pareció mirar hacia donde yo estaba
y, medroso como un caracol, me escondí en las sombras.
Después siguió su camino, lejos de mí para siempre.
Me sentí como una mosca ahogada en un plato de sopa.
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