Santo desprecio

 

 

Feos, de mirada delincuente, con cara de culpables,

forman una gran familia de chillones primates

codo con codo en la barra del bar, comiendo las uvas,

travestidos en los carnavales, tirando petardos,

contaminando las playas, votando en las urnas, asesinos al volante.

Buenos reclutas que dieron en malos amantes,

avispados, despreciables, muertos vivaces, de pensamiento lento y risa fácil,

con una gran vida exterior, envidiosos, murmuradores, justicieros, brutales,

mayoría absoluta de mediocridad mancomunada,

infectando las calles, infectando los campos, infectando el aire,

multitudes de dióxido de carbono con forma contranatura y bípeda,

frenético fluir de alcantarilla hacia ninguna parte.

¿Y habrá más vida en otros planetas?

¿Será al menos vida inteligente?

¿Y aún me preguntas, niña, por qué cierro las ventanas?

 

 

 

Publica un comentario

Tienes que estar conectado para publicar un comentario.