¡Hola, mundo!
Y desgraciadamente
El dolor crece en el mundo a cada rato.
Crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
Y la naturaleza del dolor,
Es el dolor dos veces,
Y la condición del martirio, carnívora, voraz,
Es el dolor dos veces,
Y la función de la yerba Purísima,
El dolor dos veces,
Y el bien de ser, nos duele doblemente.
Y cuando nos veremos
Con los demás al borde
De una mañana eterna,
desayunados todos.
Hasta cuándo este valle de lágrimas,
A donde yo nunca dije que me trajeran.
Cesar Vallejo.
Estoy tratando de hacer un racconto de mi vida hasta ahora; para algunos serán pocos años, tal vez… para mí; fueron intensos, son intensos y creo que así seguirán.
Acostumbramos echar culpas a terceros de todo lo que nos pasa, es lógico pasar por esa etapa, pero luego comprendemos que por más que busquemos excusas y culpas para todo lo que nos sucede a nuestro alrededor. Hay una sola forma de salir: por nosotros mismos: somos la causa y el efecto de lo que hacemos, pero obviamente es más difícil empezar a andar ese camino, es más largo y generalmente no queremos ver lo que hay detrás…
Por mucho tiempo tiré culpas para todos lados porque estaba solamente tapando algo: una gran depresión. Aún hoy me cuesta aceptarme como soy y mirar a los costados a los culpables de mí, de mi loca forma de ser; de mi llanto y de mis noches de insomnio.
¿Hubo un comienzo?
No sé si hubo un día en que dijera que toda esta revolución nació en mí; sólo sé que me recuerdo en casa gritando a mi viejo, peleándome y gritando hacia arriba (en ese momento se lo decía a Dios?) que por favor me muriese, que me diese cáncer o algo así para morir y no tener que vivir más así…
Mis viejos no entendían nada, tenía unos arranques de rabia y llanto increíbles, me sentía angustiada, sola, pero realmente no entendía bien lo que me pasaba ni buscaba solución o explicación alguna. Sólo gritaba a mi viejo que lo odiaba y que me diese cáncer para poder morirme.
Esos fueron mis primeros contactos con la muerte, tenía 14 años, recién me había desarrollado (dos años más tarde que el resto de mis amigas) y, por tanto, ya me sentía “diferente”. Empecé a pensar formas para poder morir, ya que la enfermedad no venía y no terminaría nunca conmigo…
Comentarios (1) to “¡Hola, mundo!”
Publica un comentario
Tienes que estar conectado para publicar un comentario.
Señor WordPress escribió:
Hi, this is a comment.
To delete a comment, just log in, and view the posts’ comments, there you will have the option to edit or delete them.
Publicado el 06-Ago-07 a las 7:26 pm | Permalink