EL VIEJO ARBOL
En el jardín sin nombre
que el sol ya no visita,
desgrana los recuerdos
de los días hermosos
que le hicieron feliz
una ya, muy lejana primavera.
Las flores de aquél tiempo,
en frutos creciendo le desgarran,
-¡tantas preguntas se hace!
¿que ya no es suficiente?
¿por qué surgen fantasmas que lastiman?
Espuesto al vendaval, en la sombria
se apaga lentamente.
Ya no siente la brisa que acaricia
hieren su corazón y se extremece,
Siente morir, más… esos pajarillos
que vuelan por sus ramas doloridas
le hacen pensar, y esconde su agonía.
-¿Espera que quizá
llegue el buen Labrador,
y en su piedad,
riegue y labre su tierra envejecida?
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